Ransomware: un repaso por este concepto cada vez más conocido

El término ransomware es una palabra que proviene del inglés y que viene a significar: “ransom” (rescate), y “ware” (software). Por lo tanto, si unimos ambos términos vendría a ser una variedad de programa informático malintencionado que tiene la misión de restringir el acceso a algunas partes o archivos que se encuentran en el sistema infectado, y por el cual sus responsables piden un rescate económico a cambio de eliminar esa restricción.

Algunas variedades de este programa se encargan de cifrar los archivos que componen el sistema operativo, inutilizando por completo el dispositivo y coaccionando al usuario para que pague un rescate por recuperar la información, puesto que la clave que pide sólo la conoce el creador del ransomware.
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Algunos ejemplos de lugares en los que aparece, son: correos electrónicos, páginas de dudoso origen y actualizaciones, entre otras muchas.

A día de hoy, un 41% de los negocios en España han sido infectados, y lo que sorprende es que la mitad han accedido a abonar el correspondiente rescate, cuya cuantía media económica viene a rondar los quinientos euros. Si bien es cierto que sólo el 36% logró recuperar por completo toda la información.

La empresa Trend Micro ha elaborado un estudio del que se desprende que el 40% de las empresas en el Reino Unido, Alemania, Francia y España se han visto afectadas por el ransoware; y también demostró que el abono de la cuota no garantiza la recuperación total de la información, tal y como había sucedido en España. De los negocios infectados, un 70% denunciaron y pidieron ayudas a las autoridades policiales, pero tan sólo un 25% logró solucionar el problema utilizando este recurso. Para hacerte una idea de la complejidad del problema, la media para solventar este inconveniente tan indeseado es de aproximadamente unas 20 horas.

Los expertos en la materia que han realizado este estudio han comentado que la principal acción a realizar es hacer copias de seguridad y reforzar las mismas con antelación, en lugar que tener que pagar un rescate, que para colmo no garantiza volver al estado antes de sufrir el ataque. Eso sí, una vez que sufren la infección, el 84% de las empresas ya sí toman medidas preventivas para evitar volver a ser víctimas.

Para todas aquellas personas físicas o jurídicas que tengan presencia en la red, siempre va a ser la mejor opción invertir en prevención que después tener que remediar un daño, que en ocasiones es irreversible.

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