Padres registran dominios con los nombres de sus hijos por si llegan a ser famosos

Los últimos tiempos en el mundo de los dominios vienen marcados por padres que han decidido registrar el nombre de sus hijos en forma de dominio, por si en un futuro llegan a ser famosos. Ya Angelina Jolie en el año 2006 registró el nombre de su hija bajo las extensiones .com, .org, .net y .info

Así, los padres de hoy en día además de ir a inscribir a sus hijos al Registro Civil para dar constancia de su existencia, suelen llevar a cabo la adquisición de un dominio con el nombre y apellidos de su descendiente. Incluso muchos progenitores han declarado que antes del nacimiento planifican qué tipo de combinación de nombres y apellidos es más positiva para obtener un buen dominio.

Entre las principales causas que esgrimen se encuentran la gran ventaja de tratar de preservar la personalidad virtual de su descendencia. Hay otros casos que lo hacen exclusivamente por diversión, y es que esta medida es bastante económica, pues con tan sólo disponer de 10 euros al año (aproximadamente), pueden mantener reservado un dominio, pues si se hiciesen famosos sería mucho más costoso adquirirlo a un tercero que lo tenga en su poder, ya sea un particular o empresa que se dedique a comercializar con dominios.

Con la llegada de Internet comenzaron a aparecer los nombres de dominios, y con ellos un elemento más de preocupación para empresas, personajes famosos… Aunque en un primer momento famosos y empresas no vieron la necesidad de registrar estos dominios, se dieron multitud de casos de tener que pagar cifras astronómicas para recuperar algunos de ellos. Sirvan de ejemplo las importantes cantidades que llegaron a abonar personajes tan conocidos como Julia Roberts o Mark Zuckerberg (CEO de Facebook) por recuperar dominios que no supieron registrar a su debido tiempo.

Por estos motivos son miles de progenitores quienes han decidido registrar los nombres de sus hijos, por si en un futuro se llegan a convertir en personajes de relevancia, ya tengan reservado su nombre de dominio y, por ende, su presencia en la red. Un aspecto que en la mayoría de los casos es anecdótico, si bien es cierto que otros ven negocio detrás de esta acción y por eso no dudan en realizar esta pequeña inversión, pues si no es su hijo quien puede llegar a ser famoso, podría serlo otra persona con el mismo nombre y recuperar con creces el dinero empleado o invertido.

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