Contratar hosting

La gran aventura de contratar un hosting

Lejos quedan ya esos tiempos en los que comprar hostings y dominios era cosa del informático de turno o de los enteradillos de la oficina. Hoy en día, quien más quien menos, ya sea por proyectos personales o por pequeñas iniciativas empresariales, ha visitado algunas de los centenares de webs que ofrecen estos servicios. Pero, por si queda alguna duda, hoy hablaremos de lo qué hay que tener en cuenta a la hora de contratar nuestro espacio en un servidor.  

Comprar un dominio siempre acostumbra a ser tarea fácil, pero cuando tenemos que contratar el hosting al que irá asociado puede que la cosa se complique un poco más. Para los más neófitos en la materia, explicaremos que el hosting no es nada más que el espacio físico donde se alojará tu web y tus correos electrónicos. Por ello, es necesario que tengas en cuenta algunas de las características esenciales que pueden hacerte declinar para una compañía u otra. Cabe decir que esta lista que se os ofrece está realizada bajo un criterio personal extraído de la experiencia de tener, durante años, varios hostings en diferentes empresas. 

1. Que siempre haya alguien al otro lado.  

 Muchas veces tendrás que ajustar configuraciones, actualizar aplicaciones, contratar un certificado digital y realizar todo tipo de acciones en tu hosting que no están al alcance de tus conocimientos. Y es más, puede ser que metas la pata, borres un fichero y que todo te salte por los aires comtambién que un buen día entres en tu web y veas que está en modo mantenimiento sin saber hasta cuándo. Pueden pasar tantas cosas que no entiendas que es importantísimo tener a tu lado a un equipo con el que puedas contar en caso de necesitarlo. Y que sea un equipo de personas capaz de hablar contigo directamente sin tener que pasar por la interminable espera y desespero telefónico con la oreja pegada al auricular y pulsando teclas mientras esperas a que te direccionen hacia una voz humana. Por eso, esas compañías que te ofrecen un servicio personalizado, ya sea por teléfono o sistemas de tickets, y te resuelven los problemas en menos que canta un gallo son las que deberías contratar.  

 2Que la información sea clara 

Definitivamente hay muchas empresas que ofrecen servicios y especificaciones muy similares, por eso es importante no liarse. Hay ciertos datos que sí debes tener en cuenta como el espacio web, la transferencia mensual, las bases de datos o las cuentas de correo. Dicho de otro modo, te aconsejamos que evites la infoxicación que existen en determinadas páginas de venta de hostings con decenas de características técnicas que lo más probable es que te confunden más que otra cosa. Para tenerlo más claro, te explicamos los cuatro ítems más importantes:  

  • Espacio web: Este es la capacidad en GB que quieres alquilar. Piensa si subirás muchas imágenes o videos de gran peso para tenerlo en cuenta. 

  • Transferencia mensual: Como en los móviles, la transferencia es la cantidad de información que se va a descargar de tu web cuando un usuario o usuaria entre en ella. A más recursos que pongas (vídeos, animaciones HTML 5, etc.) más transferencia necesitarás. Algunas compañías ofrecen tráfico ilimitado, pero en este caso es importante que te fijes en si hay asteriscos y letra pequeña no sea que te den gato por liebre. 

  • Bases de datos: Hay muchas webs que requieren muchas bases de datos y de diferente tipología. Por ejemplo, los E-commerce requieren de una infraestructura de BBDD mucha más amplia que una página de un diseñador gráfico, pongamos. Todas estas webs que tengan un área privada para clientes requerirán siempre de una mayor capacidad de albergar bases de datos. 

  • Cuentas de correo: Es la cantidad máxima de cuentas de correo que puedes tener con tu dominio. Cuanto más grande sea la empresa, y más extensa sea la plantilla, lógicamente más cuentas de correo necesitarás. Muchas empresas de dominios y hostings pueden ofrecer la ampliación de este servicio por separado.  

3. Que la contratación sea fácil

Este es otro de los grandes escollos que suelen tener muchas páginas de venta online de hostings y dominios. El proceso de compra no tendría que ser más largo de 7 minutos, idealmente. Por este motivo, te aconsejamos que tu proveedor cuente con una plataforma de pago ágil y segura en la que puedas escoger la modalidad de pago (tarjeta, transferencia o recibo periódico) y la mensualidad, aunque nuestra recomendación es que la hagas anual para así ahorrarte problemas en un futuro (al no recibir el pago, las empresas desconectan automáticamente el hosting y puede que te quedes sin web porque se te ha pasado pagar el servicio).  

4. Que la extranet sea potente

Al principio del post hablábamos de los posibles problemas o retos técnicos a los que te tendrás que enfrentar como propietari@ de un hosting. 

Pero puede que algunos de ellos puedas solucionarlos tranquilamente desde tu extranet. Cuando contratas un hosting deberías poder entrar en tu área cliente y desde allí gestionar los servicios adquiridos. Pero aparte, algunas compañías también ofrecen un sinfín de posibilidades para configurar tu hosting, tus cuentas de correo y tus bases de datos. 

Por ello, asegúrate de que la extranet que vas a usar en un futuro esté bien diseñada y bien pensada para no expertos en la materia. Eso es, una navegabilidad user friendly, un diseño limpio y claro que tenga muy bien estructurada la información y todas las aplicaciones y configuraciones bien explicadas y detalladas. En este punto es importante destacar que hay muchas compañías que ofrecen la plataforma Plesk, de la que ya hablamos en este artículo. Y esto, es sin ningún tipo de duda, un gran valor añadido.  

En Atmosfera.net somos especialistas en hostings y dominios, así que si necesitas que te aclaremos alguna duda o consulta, ya sabes dónde encontrarnos.