SSL Certificado

Certificados SSL, eso que todo el mundo debería tener

Hace unos años, mi mujer abrió la aplicación bancaria para mirar las cuentas y cuál no fue la sorpresa cuando observó que le habían volado mil y pico euros en apuestas deportivas. 

Obviamente, no fue ella, sino alguien que compró el número de su tarjeta y toda su información personal para tal fin. El muy tarugo, pero, usó su nombre de verdad en el registro de la casa de apuestas, hecho que permitió a la policía cazarle una vez interpuesta la denuncia. Y lo más cachondo de todo fue que el tío, aunque no fuera un genio del crimen, sí acertó bastantes resultados y nos quedamos con el premio

Más allá de esta anécdota, lo que me hizo reflexionar es la facilidad con que te pueden birlar cualquier dato personal y económico en el mundo de las transacciones online. Cada vez más, y especialmente en estos momentos de pandemia, estamos registrados a centenares de páginas de diferentes servicios y toda nuestra información se almacena automáticamente en los servidores de estas empresas cuando le damos al clic. Por eso, es importantísimo garantizar la seguridad tanto del usuario como de la empresa y establecer conexiones seguras entre nuestros navegadores y los servidores web de las compañías que nos proporcionan los servicios.  

Y para tal fin existe el estándar de seguridad SSL. El Secure Sockets Layer o capa de conexión segura te permite una transferencia de datos con un cifrado especial entre un navegador web y el servidor que está visitando. De este modo, se puede asegurar una conexión a salvo de hackers que puedan robarte toda la información confidencial como número de tarjetas de crédito, usuarios, contraseñas, correos electrónicos y todo aquello que les permitiría apropiarse de tu identidad para darle un uso fraudulento.  

Además, los certificados SSL no solo cifran la transmisión de los datos, sino que autentican las webs que visitamos. Esto es, acreditan que el sitio en el que estás no es un sitio falso, y efectivamente, que los propietarios son quienes dicen ser y están donde dicen estar. Saber si estamos en una página con este tipo de cifrado es fácil, veremos que al entrar en la web, en la barra de direcciones, hay un https, o sea, una s de más después del protocolo http.  Por el contrario, los sitios web que no cuentan con este tipo de certificados, Google (y otros navegadores) les penaliza y hace que el usuario sea advertido mediante un mensaje que tacha la página como un sitio web de no confianza.  

Llegados hasta este punto, y si eres el propietario/a de una página web, o de varias, que ofrece productos y servicios a terceros, esto que explicaremos a continuación te interesará. 

En primer lugar, debes saber que no hay un único tipo de certificación SSL, y que por lo tanto, su precio puede variar. Dependiendo de si quieres certificar uno o varios dominios, puedes escoger entre únicos, para un dominio y subdominio, comodines, para un dominio e ilimitados subdominios, y multidominios, para un número X de dominios que puedas tener. También encontrarás diferencias entre los SSL por el nivel de validación requerido: podemos incrementar la seguridad según lo que queramos certificar: dominios, organizaciones o validaciones extendidas. Cada uno de estos certificados aumenta los ítems a autenticar, desde solo el titular del dominio, como sería el caso del primero, hasta la comprobación de la existencia legal, física y operativa de la entidad, como sería en el caso de las validaciones extendidas.  

Si crees que necesitas un certificado SSL para tu sitio web, contacta con nosotros y te aconsejaremos qué opciones se adaptan mejor a tus necesidades.